domingo, 25 de octubre de 2009

INCUMPLIMIENTO CONSTITUCIONAL

Como era de esperarse, la Asamblea Nacional no pudo dar cumplimiento al segundo inciso de la Primera Disposición Transitoria de la Constitución de la República, el cual de manera imperativa dispuso que en el plazo máximo de 360 días desde la vigencia de la Carta Magna, se aprueben catorce leyes de gran trascendencia social, entre éstas, las relacionadas con: la Corte Constitucional, los recursos hídricos y aprovechamiento del agua, la participación ciudadana, la comunicación, la educación, la educación superior, la cultura, el deporte, el servicio público, la Defensoría Pública, los registros de datos, la descentralización territorial, la Ley Penal Militar y Policial y, la Seguridad Pública y del Estado.

Al 14 de octubre del 2009, fecha en la cual venció el referido plazo constitucional, se aprobaron solamente tres de las catorce leyes mencionadas: la de la Corte Constitucional, la de la Defensoría Pública incluida en el Código Orgánico de la Función Judicial y la de Seguridad Pública y del Estado.

Lo sucedido resulta preocupante por cuanto ratifica las deficiencias con las que fue elaborada la última Carta Suprema del Ecuador, pues algunas de sus normas nacieron para ser meros enunciados de incumplible realización, lo cual resulta muy similar a lo ocurrido con anteriores constituciones.

Producida esta lamentable y previsible transgresión constitucional, deberíamos aspirar al menos que las once leyes que faltan por aprobarse, sean el fruto de un profundo y responsable análisis por parte de los asambleístas, y el resultado de una abierta socialización con los sectores ciudadanos involucrados, lo cual a más de ser conveniente para los intereses nacionales, evitará los conocidos parches y remiendos jurídicos expresados en leyes reformatorias de leyes reformadas apresuradamente, que indudablemente han generado inseguridad jurídica y consecuentemente incertidumbre social, política y económica.

lunes, 12 de octubre de 2009

REFLEXIONES


Ante los difíciles problemas que sacuden al Ecuador como resultado de posiciones intransigentes, autoritarias e individualistas, que han dado la espalda a los sagrados intereses nacionales y han puesto en peligro el anhelado cambio social verdadero, vale la pena reflexionar en torno a lo dicho por pensadores libres de la humanidad respecto a los pueblos, como fruto de sus más profundas convicciones, a objeto de nutrirnos de ideas que de alguna forma orienten nuestro afán democrático.

VICTOR HUGO, novelista francés: “No existen países pequeños. La grandeza de un pueblo no se mide por el número de sus habitantes, como no se mide por la estatura la grandeza de un hombre”. Considero que nuestro país, siendo pequeño en el concierto mundial, podría ser muy grande si aprovecha responsablemente el talento de su gente, la belleza de sus parajes y los abundantes recursos naturales que le pertenecen.

JOSE MARTÍ, filósofo cubano: “…Por ley de historia, un perdón puede ser un error, pero una venganza es siempre una infelicidad. La conciliación es la ventura de los pueblos.”. Creo que la conciliación sincera, profunda y sin trampas debe ser el camino racional más idóneo, mediante el cual la Patria encontrará la solución a sus problemas.

CONFUSIO, filósofo chino: “Cuando el gobernante mismo obra rectamente, ejercerá influencia sobre el pueblo sin dar órdenes, y cuando el gobernante mismo no obra rectamente, todas sus órdenes serán inútiles”. Pienso que las decisiones correctas de un gobernante deben ser el fruto de un responsable análisis de conveniencia colectiva, y no el resultado de mezquinos cálculos electorales o populistas que tanto daño han causado.

MAHATMA GANDHI, político indio: “Debemos ordenar el caos. Y no tengo duda de que el mejor y más veloz método es implantar la ley del pueblo en vez de la turba”. Entiendo que un país ordenado que progresa, es aquel que cuenta con un verdadero Estado de Derecho.