miércoles, 19 de mayo de 2010

CONSULTA PREVIA A LA LEY DE AGUAS


Entre las nuevas figuras jurídicas de la Constitución de la República del Ecuador elaborada en la Asamblea Constituyente de Montecristi, consta la establecida en el numeral 17 del Art.57: “Se reconoce y garantizará a las comunas, comunidades, pueblos y nacionalidades indígenas, de conformidad con la Constitución y con las pactos, convenios, declaraciones y demás instrumentos internacionales de derechos humanos, los siguientes derechos colectivos:…17. Ser consultados antes de la adopción de una medida legislativa que pueda afectar cualquiera de sus derechos colectivos.”

Más allá de los reparos que se podrían formular a dicha norma como la de limitar el espíritu de la Función Legislativa que es el de dictar leyes por mandato político de la mayoría del pueblo ecuatoriano expresado en la urnas, la misma está en vigencia y por lo tanto al jactarnos de vivir en un Estado constitucional de derechos y justicia, debe respetársela.

Lamentablemente, esto no ha sucedido en el convulsionado caso del trámite de la Ley de Aguas, pues curiosamente el Presidente de la Asamblea Nacional recién se percató de la existencia de dicha norma y de una sentencia pronunciada por la Corte Constitucional al respecto, luego de varios días de peligrosos enfrentamientos sociales y de absurdas interrupciones de carreteras en la sierra, protagonizadas por intolerantes comunidades indígenas que al sentirse dueños absolutos del agua pusieron una vez más en zozobra el Ecuador.

Cuantos problemas se hubiera evitado el país, si ésta “amnesia constitucional” producida, hubiese sanado a tiempo para suspender oportunamente el trámite de dicha ley, y así dar paso a la figura de la consulta previa, que seguramente nos costará muchos dólares a los ecuatorianos y aportará poco a la solución del complejo tema del AGUA, el cual no afecta solamente a los derechos colectivos de las comunidades indígenas sino a los de todos los ecuatorianos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario