jueves, 26 de diciembre de 2013

ÍNDICE DE LECTURA EN ECUADOR Y LOJA

La Unesco y otros organismos determinaron en meses pasados que el índice de lectura por persona en el Ecuador es de medio libro por año, dato que resulta sumamente preocupante si lo comparamos con los índices al 2011 de Suecia (47) España (10,3) Chile (5,4) Argentina (4,6) o Colombia (2,2) La verdad es que más allá de esas cifras, la falta de interés por la lectura en el Ecuador se la palpa a diario, lo cual nos ubica en enorme desventaja frente a países en los cuales la lectura es el mecanismo perfecto para ejercitar el intelecto, acrecentar la cultura y mejorar la calidad de los profesionales. De la escasa lectura que practicamos, la mayor parte se limita a textos faranduleros, sensacionalistas y de culebrones políticos, dejando de lado todo aquello que implica incremento sustancioso de nuestra cultura general: ensayos, novelas literarias, editoriales, reportajes, biografías, estudios históricos, revistas geográficas, ensayos filosóficos, etc., con el agravante de que nuestra insuficiente conducta intelectual es ejemplo observado y memorizado por nuestros niños y jóvenes, a quienes difícilmente podremos exigir hábitos y prácticas que no forman parte de nuestra personalidad. Me aferro a pensar que el problema social de la falta de lectura, tiene un menor impacto en Loja, uno porque no he logrado encontrar datos que indiquen el real índice de lectura en nuestra tierra, y dos porque la ciudad en donde nacieron Pablo Palacio, Pío Jaramillo, Benjamín Carrión, Angel F. Rojas, Alejandro Carrión y muchos otros, merece la presunción de que al ser culta se práctica la lectura. Lamentablemente este tipo de presunciones admiten prueba en contrario, por lo que es deber inexcusable de todos los lojanos demostrar que en Loja se honra a la lectura, practicándola en forma diaria; de lo contrario estaríamos viviendo de glorias alcanzadas en el pasado sin honrarlas.

jueves, 12 de diciembre de 2013

NELSON MANDELA

Nació en 1918 en Mvezo Sudáfrica, y su vida la consagró por completo a la lucha pacífica contra la segregación racial en su país, en el cual por esas cosas absurdas de la vida, era un pecado y una aberración tener la piel obscura, paradójicamente en un país perteneciente por derecho natural y divino a la raza negra. Toda la fuerza que emanó de su grandiosa personalidad, fue contra el APARTHEID, inaceptable sistema de segregación racial que excluía la participación democrática de la raza negra; promovía la existencia de sitios separados de vivienda, estudio o de recreación para blancos y negros; y, prohibía matrimonios entre grupos raciales para mantener en el poder a la minoría blanca, lo cual le causó 27 años de prisión en las más precarias condiciones que no pudieron doblegar su espíritu incansable por ver una Sudáfrica multicolor y democrática. Recuperó su libertad en 1990 gracias a la presión de la comunidad internacional, logrando en 1993 el Premio Nobel de la Paz por su trabajo para la terminación pacífica del régimen del apartheid, y por sentar las bases de una nueva Sudáfrica democrática El sueño de millones de sudafricanos, se hizo realidad en 1994, en que fue elegido democráticamente como su primer presidente negro. Mandela, es un ejemplo imborrable de que aún la humanidad puede ser solidaria, doliente del dolor ajeno, equitativa, pacífica, igualitaria. Su nombre retumbará en los acordes del tiempo como uno de los hombres más grandes, trascendentes y buenos de los que se haya tenido noticia. Su desprecio a la ostentación, a la prepotencia y al poder político como arma para tener ventajas e imponerse sobre los demás, lo convierten en el ejemplo a seguir de los políticos correctos del planeta. Descansa en Paz "Madiba", te lo mereces, aunque océanos de lágrimas brotaran por tu ausencia en todos los rincones del mundo.