viernes, 21 de marzo de 2014

CARACTERÍSTICAS DE LA DEMOCRACIA AUTÉNTICA

Diversos y contrapuestos criterios se han emitido para calificar a las democracias que imperan en los países de américa y del mundo, en muchos de los cuales existen posiciones políticas irreconciliables, distantes y hasta sectarias. Para superar aquello, es necesario dejar a un lado la pasión política y buscar en la rendija de la doctrina jurídica, las características fundamentales de una democracia auténtica, lo cual no resulta fácil, dadas las numerosas opiniones de los tratadistas. Sin embargo, recurriendo a criterios reiterativos y coincidentes de los expertos, puedo decir que la “democracia auténtica”, tendría diez características: 1) intervención popular a través del voto universal; 2) libertad de discrepancia; 3) principio de mayoría; 4) respeto a las minorías; 5) primacía del derecho; 6) división y autonomía de los poderes estatales; 7) pluralismo ideológico; 8) control civil de las fuerzas armadas y la policía; 9) alternabilidad del poder; y, 10) rendición de cuentas entre poderes estatales, y entre el poder y los ciudadanos. Como ejemplo, considero que una de las democracias sudamericanas que más se aproxima a aquello es la chilena, por lo siguiente: realiza procesos electorales con enorme organización y autonomía; escucha sin problema las voces discrepantes del gobierno; sus gobernantes son elegidos por mayoría; existe respeto a las minorías; respeta la Constitución y las leyes por encima del capricho de los gobernantes; los poderes del Estado son independientes; existe pluralismo ideológico alejado del populismo; las fuerzas armadas son obedientes del gobierno civil; existe total alternabilidad del poder y se rinde cuentas al pueblo. Lograr la democracia auténtica, debe ser un objetivo ineludible de todos los pueblos del mundo, para alcanzar el verdadero progreso social y económico.

jueves, 6 de marzo de 2014

DIGNATARIOS ELECTOS

Conocidos los resultados del reciente proceso electoral, la sociedad lojana espera con expectativa, el cumplimiento de los ofrecimientos de campaña, que permitan la atención de tantas necesidades sociales de nuestra ciudad y provincia. Constitucionalmente los Municipios, tienen la competencia exclusiva de ejercer el control sobre el uso y ocupación del suelo; prestar servicios públicos de agua potable, alcantarillado, depuración de aguas residuales, y, manejo de desechos sólidos; planificar, regular y controlar el tránsito y transporte terrestre; planificar, construir y mantener la infraestructura física y los equipamientos de salud y educación, etc. Por su parte, el Gobierno Provincial tiene la responsabilidad de planificar, construir y mantener el sistema vial provincial, excepto zonas urbanas; la gestión ambiental provincial; planificar, construir, operar y mantener sistemas de riego; fomentar las actividades productivas, especialmente las agropecuarias, etc. Para cumplir adecuadamente aquello, sería un buen inicio, que los nuevos dignatarios, entendiendo que los buenos resultados de las instituciones no se logran con el trabajo de una sola persona, busquen un competente equipo de trabajo, en el que se integren personas con suficiente capacidad profesional y moral; evitando el clientelismo político en el que la designación esté únicamente atada a la amistad y al compadrazgo. Así mismo, resulta necesario que las nuevas autoridades acepten que su gestión debe buscar el bienestar de toda la ciudadanía, y no solamente el de sus partidarios o de los grupos de su preferencia, debiendo actuar siempre con prudencia, equidad y superando con madurez cualquier resentimiento político que pueda nublar su accionar, lo cual sin duda generará un escenario propicio para alcanzar grandes logros dentro de un marco de paz ciudadana.