jueves, 29 de mayo de 2014

"EL CHICO SOBRE LA CAJA DE MADERA"

Es el título del libro que contiene las memorias de Leon Leyson, el sobreviviente más joven de la lista de Oskar Schindler, empresario nazi que salvó la vida de 1200 judíos durante la segunda guerra mundial, empleándolos en sus fábricas de menaje, para evitar su muerte, en los terroríficos campos de concentración. La conmovedora obra relata con detalle, los espeluznantes momentos que vivieron a causa de la locura nazi, una familia de judíos polacos, así como también su milagrosa sobrevivencia al infierno. Leyson nos cuenta, que tenía 10 años cuando los nazis invadieron Polonia. Al igual que su padre, trabajó en la fábrica de Schindler y por ser tan pequeño, tenía que pararse sobre una caja de madera para alcanzar la máquina que debía operar, lo cual le salvó la vida. La parte más perturbadora del relato, refiere lo que sucedió en el campo de concentración Plaszów en Cracovia, construido sobre dos cementerios judíos que los nazis profanaron y destruyeron. Leyson, refiere: “Atravesar aquellas puertas fue como entrar al círculo más profundo del infierno”; “La supervivencia era cuestión de suerte. Lo que nos favorecía un día podía no hacerlo al día siguiente, o a la siguiente hora, o al próximo segundo”; “Yo rogaba por comida todos los días. Cuando encontraba algunas cáscaras de papa las secaba en una de las chimeneas de vapor de la fábrica y las compartía”; “El Comandante Nazi Amon Goeth, irrumpió en la fábrica… aburrido y posiblemente borracho, desenfundó su arma y disparó a nuestro capataz. Simplemente lo baleó a quemarropa, sin ningún motivo”. Leer el libro, es un acto de justicia, para honrar la memoria de millones de personas que perdieron la vida, en una de las páginas más vergonzosas de la humanidad, a causa de la brutalidad nazi. ¡Quienes no recuerdan errores del pasado, están en peligro de repetirlos!

jueves, 15 de mayo de 2014

ESTULTICIA EN NIGERIA

Lo ocurrido en Nigeria recientemente, es una vergüenza para toda la especie humana. Un grupo de islamistas, llamado “Boko Haram”, secuestraron a más de 223 jovencitas estudiantes, para utilizarlas como esclavas sexuales, bajo el falso pretexto de convertirlas, de cristianas a musulmanas. El colectivo sectario, a través de un desafiante video, mostró a las aterrorizadas jovencitas, vistiendo un “hijab” largo (velo islámico), y obligándolas a leer el Corán. En tan terrorífico video, aparece también Abubakar Muhammad Shekau, “líder” de la secta, proponiendo con todo desparpajo, el cambio de la libertad de las secuestradas, por la liberación de prisioneros pertenecientes a su grupúsculo. Según el diario inglés “The Daily Mirror”, las más jóvenes de las secuestradas habrían sido violadas y obligadas a convertirse al islam, bajo amenaza de ser degolladas. La estulticia acontecida, debería obligarnos a revisar el horizonte de la humanidad, a través de algunas preguntas: 1. ¿La humanidad, está lo suficientemente organizada para respetar los derechos humanos de sus integrantes?; 2. ¿Las religiones sirven para hacernos mejores seres humanos, o para imponer dogmas a costa del sufrimiento del prójimo? 3. ¿La comunidad internacional no puede intervenir, cuando se cometen delitos espeluznantes, como el de la esclavitud sexual, ante la pasividad y tolerancia del gobierno inepto, a quien corresponde sancionarlos?; y, 4. ¿Tendrá tranquilidad la humanidad, mientras existan agresiones y muertes por pensar o profesar una religión diferente? Habrá muchas respuestas entre los amables lectores, pero lo cierto es que la humanidad, aunque ha logrado obras grandiosas, como llegar a la luna o desarrollar tecnología inimaginable; aún no ha podido construir un escenario social adecuado que garantice la convivencia mundial civilizada.

viernes, 2 de mayo de 2014

GABO ETERNO

En entrevista al Nobel de Literatura Gabriel García Márquez, acerca de la muerte, realizada hace algún tiempo y citada por el diario colombiano "El Tiempo", éste, con su genialidad característica dijo: "Es como sí, de pronto, se apagará la luz". Y agregó que no tenía miedo a morir, pero le parecía lamentable que, siendo "la experiencia más importante de la vida", sobre ella no podría "escribir una novela". Recientemente, el mundo entero, recibió con enorme tristeza, la noticia de que el "Gabo", a sus 87 años de edad, tuvo que acudir a la cita profunda, desconocida e ineludible que es la muerte, privando a toda la humanidad de uno de los más brillantes escritores y periodistas. Su pluma nos ha permitido soñar despiertos e imaginar sitios y personajes, reunidos en fantásticas y mágicas historias, que nos acariciaron el alma, nos estimularon a ser más sensibles y fueron importantes causas para superarnos como seres humanos. Sus libros, contenidos principalmente en su realismo mágico, revalorizaron y dieron lustre a las letras de nuestra querida Sudamérica y por supuesto al idioma castellano. Su esfuerzo intelectual, que nunca fue fácil, y por ello es más grande, deja como legado, inigualables obras literarias que serán devoradas y recordadas por lectores de todos los rincones del planeta por siglos. Estoy seguro que el "Gabo", al emprender el viaje al más allá, habrá llegado a "Macondo" para ser feliz por siempre, junto a quienes más amó y admiró, su abuelo el Coronel Nicolás Márquez y el patriarca José Arcadio Buendía, y por supuesto para contemplar el espectáculo eterno de la torrencial lluvia de flores amarillas, que en su honor se estará precipitando. Descansa en paz "Gabo", y si te queda tiempo, intenta escribir tu novela sobre la muerte, para leerla, aunque ahora será, a través de los sueños.