domingo, 29 de junio de 2014

ENSAYOS O NOVELAS

Al seleccionar un libro, algunos lectores prefieren los ensayos a las novelas, y otros lo contrario. El ensayo es un subgénero literario de la didáctica, que analiza e interpreta en forma fundamentada, temas trascendentes en base a hechos y personajes reales. La novela pura, es un subgénero literario de la narrativa, que relata hechos, escenarios y personajes ficticios, a través de la prosa. Los amantes de los ensayos argumentan, que la realidad está por encima de la ficción, y que abordar temas verídicos, posibilitan un auténtico desarrollo cultural, profesional y social del individuo. Por su parte, quienes se identifican con la novela, tienen convicción de que las ilusiones y utopías, nos permiten ser más libres y nos ayudan a destruir los barrotes que impone la realidad; tienen la idea de que por la fantasía podemos vivir las vidas inalcanzables que jamás viviremos en la realidad; y, que la fábula es el primer peldaño para alcanzar mejores realidades. Ante la novela y el ensayo, existe la opción de la novela histórica, que se nutre de sus principales características, es decir, se refiere a hechos y personajes históricos, agregándoles elementos de fantasía que despiertan interés en el lector. Entre tantas novelas históricas de interés, recomiendo las siguientes: “El Imperio eres tú”, de Javier Moro, que narra con elegante detalle la vida de Pedro de Braganza y el nacimiento de Brasil; “La caída de los gigantes”, de Ken Follet, que describe con maestría el desarrollo de la Primera Guerra Mundial; y, “Dispara, yo ya estoy muerto”, de Julia Navarro, que enfoca y profundiza con claridad el problema insoluto entre judíos y palestinos. Leer novelas y ensayos será siempre lo ideal, pero el lector establecerá sus prioridades, de acuerdo a su gusto y necesidad literaria. Lo lamentable sería que los libros estén cerrados.

miércoles, 11 de junio de 2014

LOJA Y LOS MUNDIALES DE FÚTBOL

Por referencia de los mayores, supe que el primer mundial de fútbol que vio Loja a través de la magia de la televisión fue el de México 70, en el que Pelé se coronó rey del fútbol gracias a su inigualable actuación en la selección auriverde. Se dice, que presenciar el espectáculo deportivo en ese entonces, exigía trasladarse a Catacocha, y cruzar los dedos para que primarios televisores con toscas antenas, rasguñen la señal de la televisión peruana. El segundo mundial visto en Loja, fue el de Alemania 74, en el que Beckenbauer y la selección teutona, se consagraron como campeones, luego de vencer en la final, al equipo holandés apodado “la naranja mecánica”. Esta cita deportiva fue vista por los lojanos en blanco y negro, a través del canal 10 de Guayaquil. La Copa del Mundo Argentina 78, fue el primer mundial que Loja pudo disfrutarlo en televisores a color, quedando el país anfitrión como campeón del mundo de la mano de Mario Alberto Kempes, al vencer en la final al poderoso equipo de Holanda, liderado por Johan Neeskens. Hoy, que Loja se apresta a vivir y disfrutar del Mundial Brasil 2014, me embarga la alegría de saber, que gracias a la maravilla de la tecnología moderna, no tendrá los inconvenientes de antaño para disfrutar de ésta fiesta deportiva, cuyo ingrediente principal será la participación de Ecuador con un equipo competitivo, lo cual pasó de ser un sueño irrealizable a una fabulosa realidad que ha mejorado significativamente nuestra autoestima. El pitazo inicial sonará, el balón rodará, las redes temblarán, los hinchas gritarán; y, este hermoso pretexto que es el futbol, reunirá nuevamente con alegría a padres, hijos, abuelos, hermanos, vecinos y amigos, de nuestra campiña lojana, para jugar a ser felices por un mes. ¡Fuerza mi querido Ecuador, que desde Loja te apoyamos con esperanza!