miércoles, 6 de agosto de 2014

"EL TANGO DE LA GUARDIA VIEJA"

Enrique Santos Discépolo, compositor musical argentino, definió al TANGO como “UN PENSAMIENTO TRISTE QUE SE BAILA”; lo cual, para el escritor Ernesto Sábato, es la más entrañable y exacta de las definiciones dadas sobre tan especial y hechizante género musical. El Tango, ha trascendido las fronteras de Buenos Aires y Montevideo, y ha enamorado a miles de personas de todo el planeta, gracias a sus hermosas y pegajosas melodías que hacen danzar parejas en forma elegante, atrevida y sensual, bajo un marco de poemas musicalizados. Contagiado con su magia, el escritor español Arturo Pérez-Reverte, escribió la fabulosa novela “El Tango de la Guardia Vieja”, en la cual con pasión narra la accidentada historia de amor de Max Costa, un bailarín mundano de tango, que se gana la vida enseñando su arte a las señoras; y, de Mercedes Inzunza de Troeye, hermosa y distinguida esposa del compositor musical Armando de Troeye, quien embrujado por la música porteña, decide viajar a la capital de Argentina, para componer y conocer de cerca el Tango de la Guardia Vieja, aquella danza hermosa, atrevida y obscena que se bailó entre 1895 y 1925. La novela está impecablemente escrita, y en muchos de sus pasajes el lector quedará atrapado con la forma de ser de sus personajes y con el ambiente musical de la ciudad de los porteños. Cito como ejemplo, un fragmento en el que se describe con maestría un tango bien bailado: “Pegaba con indiferencia el torso al de Max, que sentía las puntas de sus pechos bajo el percal escotado de la blusa; y evolucionaba, obediente, con piernas y caderas alrededor de la cintura en los pasos más atrevidos a que la música y las manos de él conducían.” Recomiendo esta novela, para quienes tienen interés por la fascinante cultura e historia argentina, tierra de Gardel, Alfonsina Storni, Borges, Cortázar, y Sábato.

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