viernes, 16 de noviembre de 2018

SEGUNDO GRUPO DE LECTURA LOJA

Desde el 2012 han transcurrido sesenta meses. Refiero aquel recoveco del tiempo, porque precisamente en ese año se cristalizó la idea de formar en nuestra ciudad, un grupo semilla de lectura que permita compartir emociones y experiencias literarias, rompiendo el cierto paradigma de que la lectura es una actividad de a uno, silenciosa y aislada. Digo cierto paradigma, porque practicar la lectura es salir individualmente, de lo real y de lo mundano, para ingresar en esa especie de portal mágico que son los libros, a través de los cuales, con placer y curiosidad, nos trasportamos a coloridas dimensiones para vivir las vidas que muy difícilmente viviremos, conocer lugares que jamás imaginamos y aprender de personajes fascinantes. Los lectores deben estar conscientes que el goce de la lectura tiene un precio con varios rubros: soledad, paciencia, tiempo y completa atención para que la inteligencia transforme las letras, puntos, oraciones y párrafos, en sonidos, colores, sabores, sentimientos, paisajes, rostros y aprendizajes. Todo ello para engrandecernos el intelecto, dar mayor tamaño a nuestra pequeñez humana, ensanchar nuestra limitada vida y rescatarnos, a través de la maravilla de los sueños despiertos, de la banalidad y la monotonía. De ahí la importancia de estimular el encuentro de lectores para que, rompiendo el gris individualismo, puedan intercambiar experiencias literarias en ese ambiente de empatía y cordialidad que solo puede ser provocado por el contacto con nuestros semejantes; adicionalmente ello permitirá, que con mayor entusiasmo y facilidad, los lectores descifren y entiendan el alcance de las novelas, ensayos, poemas, historias y relatos que tanto color dan a nuestra vida. Las reuniones del Grupo de Lectura Loja –así llama la rueda de lectores- han sido extraordinarias, gracias al trueque de valiosos datos culturales, producido en medio de un grato ambiente e intensas reuniones que se extienden hasta altas horas de la noche y bajas del amanecer. Calculo que los cenáculos han sido aproximadamente unos cincuenta, en los que han participado lectores como José Rodrigo, Ángel, César, Lucía, Carlos, Bernardita, René, María, Rafael, Claudia, Lenin, Ulises, Rodrigo, María del Carmen, Hugo, Pedro, Karla y quien relata este texto. Cabe precisar que no todos actualmente siguen participando, a causa de varias circunstancias, como limitaciones laborales o familiares, cambio de lugar de residencia o impedimentos laborales. Sin embargo, el grupo sigue ahí, vivito y leyendo, esperando la nueva reunión que fijen sus miembros para saborear la prosa de algún escritor y, por supuesto, para escuchar nuevamente las voces, ocurrencias y preferencias literarias de los amigos. Cumpliendo con otro de los objetivos del Grupo de Lectura Loja: invitar a más lectores del vecindario lojano, el viernes, 28 de septiembre de 2018, se logró crear el Segundo Grupo de Lectura Loja. La cita inició con la bienvenida a los nuevos integrantes y luego se dio paso a la exposición de las razones de la existencia del grupo, de los lineamientos de las reuniones, y algún detalle complementario, de necesario conocimiento, para el amistoso funcionamiento. Al no haberse pactado la socialización de algún libro en particular, se optó por dialogar en torno a las obras leídas recientemente por los asistentes, y la verdad es que la idea fue exitosa porque de ella surgieron varios temas librescos que encendieron la chispa del entusiasmo. El primer contertulio compartió impresiones de las obras: Una novela criminal del mexicano Jorge Volpi y Psicosis de Roberth Bloch. Continuó el siguiente integrante, relatando su experiencia lectora con la polémica, pero adictiva novela erótica de Almudena Grandes: Las edades de Lulú, y la novela jurídica El soborno de Jhon Grisham, aquel abogado estadounidense que dejó el exitoso ejercicio profesional para dedicarse, por entero, a escribir novelas jurídicas con enorme éxito. Fue el turno del tercer lector, para referir su experiencia sobre un ensayo histórico de México, haciendo énfasis en la impresión causada por el esplendor y riqueza de tan imponente nación latinoamericana, llena de íconos turísticos e históricos, como el Castillo de Chapultepec, las Pirámides de Teotihuacán o el Zócalo Gubernamental. Otro de los contertulios reveló su pasión por la lectura de obras jurídicas, y por aquellas que abordan el estudio de la mente y de la programación neo lingüística, citando como uno de sus autores especiales al indio Deepak Choopra; eso sí, ratificando su interés gigante por el mundo de la ficción, el cuento y el relato. En lo que a mí respecta, compartí los buenos ratos literarios que pasé, recientemente, con las obras: Una novela criminal de Jorge Volpi, El túnel de Ernesto Sábato, Sálvese quien pueda de Andrés Oppenheimer, Diario del Fin del Mundo de Mario Mendoza, y Grandes entrevistas de grandes escritores de Diario El Tiempo de Colombia. La noche y la madrugada avanzaron ligeras hasta que los invitados debieron retirarse a sus casas, no sin antes, expresar saludos de alegría por haber hecho posible que el Segundo Grupo de Lectura Loja sea una realidad. Los amigos resolvieron comentar en la próxima reunión, el ensayo titulado De animales y dioses, del israelí Yuval Noak Harari. Seguro que también lo disfrutaremos. Loja ha sido tierra de cultura, pero todo quien se identifique con aquello debe demostrarlo en la acción y en los hábitos, para no vivir, solamente, de las mieles de las glorias pasadas. Leer y reunirse para leer, puede ser un buen inicio.

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